Paso 1: Mezclar la base.
En un tazón grande, mezclar la crema batida y la leche condensada azucarada. Remover hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
Paso 2: Agrega tu mezcla
favorita: galletas trituradas, fruta o chispas de chocolate. Algunas opciones populares incluyen:
Galletas: Oreos, galletas graham o galletas de mantequilla.
Fruta: fresas, plátanos o mangos.
Chocolate: chips de chocolate, barras de caramelo trituradas o cacao en polvo.
Paso 3: Congelar.
Transfiera la mezcla a un molde para pan o a un recipiente apto para congelador. Alise la superficie con una espátula y luego cubra con film transparente o una tapa. Congele durante al menos 4 horas o hasta que esté firme.
Paso 4: Sirve y disfruta.
Una vez congelado, ¡saca y sirve! Decora con ingredientes adicionales si lo deseas.
Consejos para un postre helado perfecto
Use ingredientes frescos: La crema batida fresca y los ingredientes de alta calidad hacen una gran diferencia.
No mezcle demasiado: incorpore suavemente los ingredientes para mantener una textura liviana y esponjosa.
Experimente con sabores: pruebe diferentes combinaciones como mantequilla de maní y chocolate, limón y arándano, o coco y piña.
Sirva inmediatamente: este postre se derrite rápidamente, así que sírvalo directamente del congelador.
Sugerencias para servir
Plato para fiesta: Sirva en tazas pequeñas o conos para disfrutar de un bocadillo divertido para la fiesta.
Postre de verano: Sirva con bayas frescas o un chorrito de salsa de chocolate.
Diversión para niños: permita que los niños elijan sus ingredientes favoritos para un postre personalizado.
Idea de regalo: Empaquételo en frascos o recipientes decorativos para un obsequio hecho en casa.
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